Hace una semana desafortunadamente tuve que ser atendido en el hospital Joan 23 de Tarragona, un fuerte dolor en la pendí que acabo en una rápida intervención quirúrgica.
Os relatare largo y tendido mis cuatro días en ese hospital……
Llego a la zona habilitada como “urgencias”, allí los recortes apenas se aprecian, siempre colapsada, horas y horas de espera según la prioridad de la atención que requiera el paciente.
Por la naturaleza de mi problema se me atendió rápida y eficazmente a lo que en un par de horas pase a la planta de cirugía.
Sobre las 22:00 horas no se apreciaba la gravedad de lo que realmente sucedía en esa planta de cirugía y reanimación, me preparan y soy intervenido, paso de nuevo a reanimación y cuando me despierto me atiende un grupo de profesionales a los que no aprecio ningún problema laboral, más bien unos grandes humanos.
Se hace de día y ya sin síntomas de la anestesia y con la llegada del cambio de turno veo la realidad de los tan nombrados “recortes”.
Faltan maquinas para operar, faltan maquinas y productos de todo tipo, alguien desbordada llama planta por planta haber quien tiene, quien le presta algo……todo lo que hay se necesita allí donde se encuentra, la mayoría de material o esta averiado o no se repone.
El personal se apaña como puede, si como lo leen, unos se intercambian maquinaria otros diversos productos, pero hay algo que no me cuadraba, cada uno no hacia su labor, si no todos o casi todos hacían las de todos, no había suficiente personal.
Yo ya tenía el alta en reanimación pero no había camas disponibles en las plantas del hospital, yo era un problema pues 8 pacientes debían ser intervenidos y posteriormente reanimados, no había espacio, debía marchar, mi sentía fatal alguien estaba fuera sintiendo dolor por mi culpa.
Sobre las 13:00 horas sucedió un milagro, se abre un ala de la 5ª planta que estaba cerrada, un celador se dispone a trasladarme, salgo por la salida de quirófanos y no alcanzo a creer lo que observo, más de 8 camillas con seres humanos que van a ser intervenidos están esperando en ese pasillo colapsado por pacientes, familiares y celadores, un caos.
Subo a planta pero en ya en la puerta de la habitación asignada veo a una mujer que trabajaba a marchas forzadas para preparar esa habitación, volaba más que una mujer era una súper mujer, no había más personal….., ya instalado me volví a sentir fatal esa mujer estaba exhausta por mi culpa.
Ese día según me comentaban se habría dos plantas pero el personal no se incrementaba, había que apañarse como pudiera.
E de decir que durante mi estancia nunca estuve desatendido, no me falto de nada, pero fue gracias ese grupo impresionante de profesionales que hacen lo imposible para que el enfermo no sufra los recortes.
Qué, que son los recortes….
Los recortes son una forma de eliminar personal, son una forma de poner en peligro la vida de pacientes y de profesionales.
Los recortes quiero entender que vienen provocados por una nefasta gestión económica y política del tripartito que gobernó Cataluña, era recortar o suprimir la sanidad pública, hasta ahí lo entiendo, pero soy consciente y ahora todavía más, que en sanidad no caven recortes.
Estamos jugando con la vida de seres humanos y podrá parecer algo alocado decir que peligran vidas pero es la realidad de nuestro sistema sanitario….








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