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No hace mucho descubríamos en la red que el plagio a esta web y sus escritores es un hecho. Tanto es así, que hay que recordar publicaciones que se hicieron en las redes sociales, por algunos colaboradores de ésta en sus perfiles de algunos medios de relación social bastante conocidos.

En relación a palabras “malsonantes” de cierta tradición española y algunos datos o acontecimientos históricos que a más de un autor le daría rubor o vergüenza siquiera escribir o relatar. Para este sucedáneo a Reverte, sin pelos en la lengua, quizás más que un reto es una obligación el considerar que:

¿HITO O MOJÓN?

Hoy en una clase de autoescuela salió el tema de los hitos kilométricos, o esas marcas en los márgenes de las calzadas antes de piedra ahora plásticas y otros materiales que servían de punto kilométrico o marca vial de referencia. Popularmente yo ya conocía el nombre más antiguo o común “Mojón” y que a algunos incluido el profesor les ha hecho gracia al decir en voz alta mi referencia sobre el hito. Por eso a través de esta imagen y escrito no estaría de mas repasar nuestro vocabulario, historia y como no hacer referencia a lo que del mojón dice nuestro diccionario de la RAE.

mojón.

(Del lat. hisp. *mutŭlo, -ōnis, de mutŭlus).

1. m. Señal permanente que se pone para fijar los linderos de heredades, términos y fronteras.

2. m. Señal que se coloca en despoblado para que sirva de guía.

3. m. Chito o tanga en que se pone el dinero, y al que se tira jugando.

4. m. Porción compacta de excremento humano que se expele de una vez.

5. m. p. us. montón.

Ahora entiendo las risas porque la mayoría tan solo lo asocia a la descripción num 4 o lo que es lo mismo a “una mierda como un mojón de grande”.

Decir que el “Mojón Romano” o Miliario es tan antiguo como las calzadas. Los Miliarios de las calzadas romanas (la milla romana equivalía aproximadamente a 1.481 metros, según algunos autores) y ya se encontraban marcando en las antiguas carreteras del imperio de los Cesar o emperadores y que Augusto tantos instaló en la Vía o arteria principal del Mediterráneo por el camino que llevaba a Roma desde el sur de la Península. ¿Cuantas mierdas de piedra plantó Augusto?. En fin bromas aparte, convendría que supiésemos que era un mojón y para que se utilizaba en la antigüedad.

Era costumbre antigua, que representantes de dos comunidades, recorriendo las lindes o límites comunes, instalaran una serie de marcas a fin de evitar disputas por el terreno; llamándose a este acto, Apeo, que quedaba así mismo no sólo documentado en acta firmada por las partes, sino que también dejaba una huella física en el territorio en forma de mojones.

En el transcurso del tiempo, muchas veces desaparecieron los documentos de apeo, no siendo así, por el contrario, aquellas marcas o señales físicas residuales del pacto.

Se hizo costumbre para evitar trampas, -cosa curiosa-, colocar bajo los hitos o mojones, como en secreto, cascotes de tejas o carbón vegetal, así como adosar una piedra pequeña, que pudiera valer como contraste o testigo, en caso de pérdida o remoción.

Así quedaron como testigos del tiempo adheridos o semienterrados en márgenes de terrenos, carreteras, caminos, fincas, etc. También se utilizaron mojones en las vías pecuarias.

Si no crees que el mojón es tan antiguo como el mismo hombre mira los que hay plantados en Stonehenge y no creo que en la prehistoria hubiese mierdas tan grandes.

J. L.N.G. 13 Mayo 2014

 

Gil Y Pollas

La palabra gilipollas viene de la unión del caló ( argot gitano español) gil (jill) y significa bobo o torpe; mas el termino polla (que en el diccionario de la lengua española viene definido como pene).Entonces esta palabra gilipollas tendría relación con tontos y penes o “tonto de la polla”.Esto se referiría a alguien que piensa con el pene y no con la cabeza. En inglés también tendría un significado muy parecido al español, puesto que su definición es “dickhead” (cabezapolla). Pero su definición u origen va mucho más allá de su significado, aquí contempló tres versiones de su posible origen de la palabra:

-Esta palabra era usada en la época medieval. Gil= tonto y polla= pene, y esto se refería a los hombres que solo sabían engendrar hijas, puesto que en aquella época estaba más valorado el nacimiento de varones o descendientes; así, el significado de “gilipollas” en la época medieval era que su pene era tan estúpido que no sabía cómo tener hijos.

-La segunda versión se refiere al aristócrata español llamado Baltasar Gil Imón de la Mota, quien tiene hasta una calle dedicada en Madrid (calle Gil Imón). Don Gil tenía dos hijas (Fabiana y Feliciana) con quien paseaba por las calles madrileñas, y al verlo la gente decía: “allí va Don Gil y sus pollas” o “Gil y pollas”.

-En España es muy común el utilizar las palabras tonto, bobo, idiota, etc. y relacionarlos con órganos sexuales por ejemplo:

*Bobochorra (chorra = pene)

*Tontolaba o “tonto del haba” (haba = glande) “tonto del culo” (apuntar que glande no es grande en chino y que en algunos “capullos” es más bien pequeño). También podría ser “tonto de la baba” (saliva).

*Potorrobobo “utilizada habitualmente en La Rioja y Navarra” (Potorro = órgano femenino).

Apuntar que también está descrita la palabra “Zorrocloco” aunque en peligro de extinción, o ya poco utilizada; y que significa “hombre tardo y bobo que lo utiliza en su beneficio o provecho”, osea, un auténtico “Gilipoyas” (que es como me gusta a mi escribir esa palabra con “Y” como antiguamente y en idioma aragonés).

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Aunque en algunas webs y foros descartan esta historia o leyenda como cierta, lo cierto es que la calle o travesía Gil Imon existe y hasta en el A B C, se escribió un artículo con fecha posterior a este que confirman la teoría o chascarrillo de la etimología de esta palabra, sobre el aristócrata del siglo XVI

J.L.N.G. Mayo 2013.

 

¿Ostia u hostia?

¿Cómo se escriben y cuál es el error en esto...? !eres la ostia!. ¡te voy a dar hostia!...pues que las hostias no se escriben, las hostias se dan; pero ambas expresiones están bien escritas.

-Dar una hostia significaba o viene de la religión más antigua y de lo que se repartía en la eucaristía, así que asociamos esa frase con la de repartir leches como el que reparte pan.

-Sin embargo en el mudo Romano cuando los súbditos de otras provincias o ciudades del imperio con puerto marítimo acudían a Roma, entraban en el puerto de Ostia y se quedaban asombrados de su grandeza, así que ¡eres la ostia!; significa... “¡qué grande eres!”, pero de todas maneras te mereces una buena Hostia

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Letrinas romanas de Ostia.

La palabra letrina viene del latín latrina, que a su vez viene de lavatrina, y que deriva de lavatrum “medio de lavado” y de la cual procede la nuestra, Lavabo. La letrina es por tanto el escusado que utilizaban los romanos, bien para aguas menores, o bien para desechos mayores; además de tener unos orificios en donde apoyar las posaderas y respaldo para descansar el lumbago, contenían un canalillo por donde el agua corría y se llevaba todo hacia las canalizaciones del agua de desecho, o cloacas y evitaban con ello los malos olores con los sifones correspondientes. En dicho canalillo además se lavaban las esponjas marinas insertadas a un palo, con las cuales se limpiaban el ojete los nobles patricios romanos. Las letrinas públicas como las de la foto en Ostia, eran unas salas cuadradas o rectangulares con un banco corrido adosado a la pared en todo el perímetro. Así los ciudadanos cuando acudían a esos cagaderos públicos, aprovechaban además para mas que en la intimidad en colectivo; además de cagar, informarse de todo aquello que acontecía en la ciudad o el imperio. Así pues las letrinas además de ser una fuente de higiene, fueron fuentes de información y chafardeo del mundo antiguo. Hoy muchos siguen haciendo esas mismas cosas sentados en la intimidad, leen un periódico, revista, tebeo, libro, etc. mientras cagan...

EL MUNDO ANTIGUO NO ES TAN DIFERENTE DEL MODERNO A EXCEPCIÓN DE QUE DEPENDÍAN MENOS DE LA INTIMIDAD

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Dar testimonio.

Los antiguos romanos cuando querían dar un TESTImonio, o querían TESTIficar; agarraban sus TESTIculos y juraban como nosotros hacemos en los juicios y los americanos sobre la biblia.

Existen dos versiones más sobre la procedencia del termino TESTIficar. Una de ellas habla de que podría venir del antiguo idioma ibero y en relación con la palabra TESTIguar, que a su vez lo adaptaron los romanos con TESTIficare que se compone de “testis” (testigo) y facere (hacer).
La última da fe de que los clérigos después de cada Cónclave, cuando ya se había elegido el Cardenal que sería investido como Papa, antes de que éste fuese nombrado definitivamente, era sometido a una prueba, realizada por otro Cardenal, que había pertenecido también al Cónclave, y que era nombrado para tal. Esta prueba consistía en que éste último debía tocarles los genitales al futuro Papa, con la mano, para asegurarse y testificar luego a los demás, que éste era masculino. Evitando así el fraude de haber sido elegida una mujer, que se haría pasar por hombre. Al futuro Papa se lo sentaba en una silla con un agujero en medio por la cual a simple vista se podían ver los atributos o genitales masculinos.
TESTIFICAR.
(Del lat. testificāri).
1. tr. Afirmar o probar de oficio algo, con referencia a testigos o documentos auténticos.
2. tr. Deponer como testigo en algún acto judicial.
3. tr. Declarar, explicar y denotar con seguridad y verdad algo, en lo físico y en lo moral.

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LA PAPISA JUANA O BENEDICTO III Y LA SILLA DEL CÓNCLAVE O “SEDIA FORATA”

¿Es historia o es leyenda...?

Existe una leyenda histórica que habla que Benedicto III en realidad fue una mujer identificada como tal cuando en el transcurso de una procesión y en estado de gracia cabalgando en medio de esa procesión entre el coliseo y San Juan de Letrán, se vió acometida por dolores de parto y dió a luz un niño muerto, ante la estupefacción y escándalo generales.

Esta monja cura se cree que se hizo pasar por hombre cuando los vikingos asediaron Normandía, y fue tomado al asalto un monasterio en el que vivía una sabia monja llamada Jutta, Jua, o Gilberta, ésta era natural o nacida en Inglaterra. Se cuenta que dicha fémina se salvó de la matanza huyendo disfrazada de hombre; y que al ver las ventajas que ésta circunstancia le deparaba, decidió mantener su aspecto masculino de forma permanente.

Tomó el nombre de Juan, y viajó a Atenas, en donde fundó una academia filosófica, y se hizo tan célebre que fué llamada a Roma, donde se ganó la confianza y amistad de León IV, que la nombró su secretario.

A la muerte de este pontífice, fue elegida Papa, creyendo de su identidad varonil, y llegó a reinar casi tres años.

Siempre según la leyenda, la suplantación de Juana obligó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la virilidad de los papas electos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice a través de una silla perforada en la parte de abajo la cual dieron nombre como “sedia Forata”.

El primero en citar ésta historia fue el cronista Martín Polonus en su "Crónica" (siglo XIII), en la que habla de Johannes Anglicus, del que da detalles como que fue Benedicto III, y que era una fémina. Lo cierto de toda esta leyenda es que, tal fue la creencia de la existencia de éste personaje (aún por confirmar), que se dice que en la catedral de Siena podía verse un busto de una mujer tocada con la tiara, en la serie de Papas representados en las cornisas, ocupando, precisamente, el puesto entre León IV y Benedicto III.

En el Gabinete de las Máscaras de los Museos Vaticanos se conserva en buen estado, un artilugio en forma de retrete o silla. Se trata de la "sedia forata", que se parece a las "sillas de parto" utilizadas por las matronas romanas en la Antigüedad. Dicho mueble se utilizó en la elección o entronización de todos los pontífices hasta Pío VI, que en 1560 la hizo trasladar desde San Juan de Letrán, en donde tenía lugar la citada ceremonia, a los Palacios Apostólicos.

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Dicen que las leyendas son datos históricos por confirmar, pero lo cierto es que si existen estos artilugios en el Vaticano por algo será, o será porque es bien cierta la leyenda de la moja Papa Juana o Benedicto III. Creo que ahora otro Benedicto en este caso XVI le ha tocado también los 'cojones' o atributos a la iglesia diciendo como cosa única y curiosa que se marcha antes de su muerte...¿sentarán en el cónclave al nuevo papa en su silla o “sedia forata”?. ¡Amén!!!!...¡a ver si se los van a ver bien negros, o va a ser un Papa latino!.

 

Jose L. Navarrete Grima. 12/2 /13.las-lenguas-olvidadas.jpg - 5.49 kB "Las Lenguas Olvidadas"

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